La Odisea Interminable

publicado en: Piedra, Cuentos Despistados | 0

 

Recuerdo aquella noche como si fuera ayer, las estrellas brillaban con una intensidad desbordante y la noche guardaba magia en su misterio. Era uno de esos privilegiados momentos en los que algunas personas son tocadas por la varita de la fortuna. Lo recuerdo con total nitidez.

La luna surcaba majestuosa el cielo vistiendo su traje más elegante. Las escasas nubes se acurrucaban en el regazo de esa luna buscando su calor infinito mientras un manto de estrellas tintineaban felices de alegría. La orquesta celestial informaba con su brillo que algo sorprendente y maravilloso sucedería. Y así fue.

Aquella noche vi viajar al AMOR con su arpa dorada y lo vi colarse sigilosamente por aquella ventana, sin hacer el menor ruido. El aire se inundó instantáneamente de vida. Se podía sentir esa desbordante energía en cada rincón. Y fue en ese momento cuando la magia surgió de aquel arpa en forma de dulce melodía y… después, sin más, ELLA estaba allí.

MARTA empezó así aquel viaje interminable. Fue una empedernida aventurera que caprichosa buscaba entre miles su lugar preferido. Juguetona se movía inquieta en aquel su oscuro pero cómodo espacio. Acurrucándose, abrazándose, explorándose, sintiéndose…Ese fue su primera expedición, su primer “viaje al centro de la vida”, hacia aquel precioso y cálido lugar dónde estaba protegida de cualquier ser extraño (ogros, brujas, dragones…) y conseguiría el talismán mágico que le libraría de ellos.

Después de aquel viaje hubo otros más , en los cuales atravesó océanos azules y extensos. Ese océano, llamado Atlántico, se sentía infinito y majestuoso; y el rumor de su agua arrullaba a MARTA en su regazo mientras que su quietud la hacía soñar con otras Américas. Otros lugares ancestrales y maravillosos. Lejanos e inexplorados. Emplazamientos de vida y de luz.

Aquel 3 de Septiembre MARTA se aventuró en el viaje de la vida ya que fue cuando ella descubrió la claridad y la calidez de la luz. Aquel 3 de Septiembre MARTA nació. Y cuando lo hizo, lo hizo llorando de alegría. Así emprendió su odisea a través de los segundos, los minutos y las horas. Así sigue viajando INTERMINABLEMENTE repartiendo sonrisas y alegrías. Descubriendo Mundos inexplorados que la hacen seguir soñando y viviendo.

Comienzo o fin …interminable

Texto: Jose Paniagua

Ilustración: Juan Palacio

expedicion 2

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